Uno de los parajes protegidos más bellos de Gran Canaria por sus valores geológicos, de flora, fauna y arqueológicos queda rematado por la playa de Guayedra, una cala coqueta y de impresionantes puestas de sol. Muy cerca del pueblo y puerto de Agaete, el barranco del mismo nombre que la playa atrae desde la carretera del Noroeste. La presencia de palmeras y otras plantas, el negro volcánico, los espectaculares acantilados y la vista del Teide componen un cuadro demasiado atractivo como para no bajar a una de las playas más apetecibles de la isla.