En la Caleta de Famara se come un excelente pescado fresco, que en
cualquiera de sus restaurantes lo preparan al más puro estilo tradicional.
Esta pequeña localidad también pertenece al Parque Natural Chinijo, y está
situada en un enclave privilegiado y de enorme belleza.
Desde sus blancas
casitas de carpintería azul, se ven con claridad los islotes del
Archipiélago Chinijo, el majestuoso Risco de Famara se levanta con sus
paredes verticales al lado este del pueblo, lo que hace que al atardecer el
sol, que se despide por el oeste, lo ilumine con fuerza y tiña sus paredes
rocosas de cálidos tonos rojizos y anaranjados.