El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, se caracteriza por ser un
enorme circo de 8 km de diámetro con aspecto de caldera, donde múltiples
erupciones volcánicas, grandes deslizamientos, la fuerza erosiva del agua y
el tiempo han ido modelando su geomorfología, convirtiéndola en un escarpado
paisaje con casi 2.000 m de desnivel. El paisaje de La Caldera de Taburiente
está dominado por un circo de cumbre de 8 km de diámetro con desniveles de
hasta 2.000 m, con una red de arroyos y torrentes espectacular y de gran
fuerza erosiva. En este medio se han desarrollado una gran variedad de
especies vegetales y animales, que incluyen un gran número de endemismos
canarios.