Coronando una isla de profundos acantilados al norte y extensas playas al
sur, Las Palmas de Gran Canaria se ha convertido en una ciudad que ofrece
sol, playa y un excepcional legado histórico.
Temperaturas suaves durante
todo el año hacen posible disfrutar de esta ciudad mestiza. La combinación
de cultura guanche aborigen, pasado colonial, y el hecho de estar situada a
90 millas de las costas africanas, crea un carácter propio fruto de Europa,
América y África.