La montaña de Tindaya está ubicada en el noroeste de Fuerteventura, muy
cerca de La Oliva. Los antiguos aborígenes de Fuerteventura consideraban a
Tindaya una montaña sagrada a la que se le atribuían propiedades mágicas,
tal y como atestiguan los más de 300 grabados con forma de pie, de gran
valor arqueológico, que se han encontrado en ella. Esta solitaria montaña,
de 400 metros de altura y esculpida por el paso del tiempo, destaca en el
paisaje árido y llano propio de Fuerteventura.